Mercado de apuestas España vs Portugal: tamaño, volumen y crecimiento

Comparativa del mercado de apuestas deportivas online entre España y Portugal con cifras DGOJ y SRIJ

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Dos mercados, una misma afición futbolera

La primera vez que comparé cara a cara las cifras de la DGOJ y las del SRIJ me di cuenta de algo que casi ningún comparador de cuotas cuenta: el mercado español movió 698,13 millones de euros de ingreso bruto de juego en apuestas online durante 2025, mientras que Portugal se quedó en 447 millones. Visto así parece una goleada, pero la lectura cambia cuando se mira el peso relativo del fútbol portugués dentro de cada ecosistema. Ahí es donde la Primeira Liga deja de ser un rincón exótico para convertirse en un producto que cualquier apostador español con memoria de cifras acaba utilizando.

Llevo seis años analizando apuestas a la Liga Portugal desde una cuenta abierta en operadores con licencia española, y lo que me interesa contar en este artículo no es un ranking de casas ni una guía promocional. Es el mapa económico en el que se juega todo. Cuánto factura cada mercado, cuántos jugadores activos hay a un lado y al otro de la frontera, cuánto se queda el Estado en cada caso y por qué una misma apuesta al Porto–Benfica se ofrece con cuotas distintas según desde qué país la coloques. Todo con fuentes primarias: los informes trimestrales de la DGOJ, los relatórios del SRIJ, los datos de Transfermarkt y FootyStats, más alguna cifra suelta del regulador portugués que el TOP-10 de Google simplemente no recoge.

El objetivo es que cuando termines de leer tengas claro dónde encaja la Primeira Liga dentro del volumen apostado en España, qué peso ocupa dentro de Portugal y qué consecuencias prácticas tiene esa asimetría para tu ticket. Sin atajos retóricos y sin métricas sin fuente, que es como se cuentan estas cosas en casi todos los sitios donde se apuesta online.

El mercado español en cifras

Hay una pregunta que suelo hacerle a quien llega nuevo al análisis de apuestas: ¿cuánto dinero crees que mueve al año el juego online regulado en España? Casi nadie acierta. Se quedan cortos o se pasan de largo, porque el sector tiene un tamaño incómodo de intuir: más pequeño que el del fútbol televisado y más grande que el de muchas competiciones profesionales enteras. Los datos de la DGOJ del cierre de 2025 permiten dibujar el contorno con precisión, sin redondeos de titular.

GGR y depósito

El segmento de apuestas online en España generó 698,13 millones de euros de GGR en 2025, lo que supone el 41,05% del mercado de juego online regulado. El GGR, ingreso bruto del juego, es lo que el operador se queda antes de impuestos y costes: la diferencia entre lo que entra en forma de apuestas y lo que sale en forma de premios. Es la métrica que cualquier regulador usa para medir el tamaño real del pastel, más fiable que el volumen apostado, que se infla con el dinero que circula una y otra vez.

Dentro de ese volumen, las apuestas deportivas convencionales crecieron un 25,82% interanual y las apuestas en directo un 6,39%. La diferencia entre ambas cifras marca una tendencia que no conviene pasar por alto: el apostador español sigue eligiendo el prepartido por encima del in-play, contra lo que dice la narrativa del sector en foros y podcasts. El producto en vivo crece, sí, pero el prepartido crece mucho más rápido.

Los depósitos totales de jugadores online en España alcanzaron 4.322,46 millones de euros en 2025, un 21,47% más que el año anterior. Esa cifra es especialmente útil como contrapeso: no es el dinero perdido, es el dinero que entra en cuentas de juego. Mucho de ese capital se reingresa al ganar una apuesta, se vuelve a apostar, y reaparece en estadística. Por eso el GGR es la medida de verdad y el depósito es el termómetro de la actividad.

La foto del tercer trimestre de 2025 añade matices. El GGR total del juego online español fue de 405,36 millones, un 16,49% más interanual, con un reparto que delata la personalidad del mercado: Casino absorbe el 56,98%, Apuestas el 36,88%, Póquer el 5,36% y Bingo un residual 0,78%. El casino online le ha comido el terreno a las apuestas, pero el fútbol sigue sosteniendo el segundo bloque con mucha diferencia. El fútbol representa el 42% de los ingresos brutos del juego deportivo en España. Ningún otro deporte se acerca.

Perfil demográfico del apostador

¿Quién está detrás de esas cifras? Mucha gente piensa en un chaval de veinte años con el móvil encendido hasta las tres de la mañana. El dato de la DGOJ es otro. El gasto neto anual promedio por jugador activo en España es de 706 euros, unos 58,82 al mes. Los hombres gastan 740 euros al año y las mujeres 538. Hasta aquí, una distribución relativamente predecible.

La sorpresa está en la edad. El grupo que más dinero mueve en juego online en España es el de 46 a 55 años, con 1.146 euros anuales, mientras los de 18 a 25 gastan 299. Es decir, casi cuatro veces menos. La foto del apostador joven e impulsivo existe, pero no es la mayoritaria en términos de volumen económico. El músculo del mercado lo pone el usuario de mediana edad con capacidad de gasto estable, probablemente apostando a fútbol europeo clásico y con un bankroll asignado mental o explícitamente.

En 2025 el número de jugadores activos online en España fue de 2.157.514, un 8,33% más que en 2024. Las apuestas deportivas lideran la preferencia con 1.568.197 usuarios activos y un crecimiento anual del 25,43%. Cuando cruzas esos 1,5 millones de apostadores con los 706 euros de gasto medio anual y el 42% de peso del fútbol, sale el perímetro económico dentro del que opera cualquier estrategia sobre la Primeira Liga: un mercado grande, profesionalizado, con margen de operador relativamente bajo y competencia feroz entre las 44 casas con licencia activa de apuestas.

La proyección a futuro redondea el cuadro. El mercado español de apuestas deportivas podría alcanzar los 34.000 millones de euros en volumen para 2033, con un CAGR superior al 8%. No es una bola de cristal: es la extrapolación de una tendencia sostenida durante seis ejercicios consecutivos. Apostar al futuro del propio sector, en ese sentido, no requiere demasiada imaginación.

El mercado portugués visto por el SRIJ

Cuando el SRIJ publicó su informe anual de 2025, la frase que más circuló fue una sola línea: «O crescimento do setor regulado de jogo online em Portugal desacelerou de forma significativa em 2025». Ese diagnóstico, firmado por el propio regulador portugués, marca la diferencia de tono con el lado español. España crece a doble dígito. Portugal ha tocado techo y empieza a ajustar las cifras con una madurez que conviene mirar con atención, porque es probablemente el estado en el que aterrizará el mercado español dentro de cinco o seis años.

El volumen total de apuestas deportivas online en Portugal alcanzó los 2.034,9 millones de euros en 2025. Ese volumen es dinero jugado, no ingreso del operador: la métrica que los portugueses publican trimestralmente y que permite reconstruir el flujo real del mercado. La receita bruta, es decir el equivalente al GGR español, se quedó en 447 millones con un margen operativo del 22% (21,1% en 2024). Ese margen es alto si lo comparas con Inglaterra o con España, donde la competencia por usuario empuja el overround hacia abajo. El SRIJ permite operar con más holgura, y eso se traduce en cuotas ligeramente menos agresivas cuando apuestas desde una casa con licencia portuguesa.

El tercer trimestre de 2025 fue el más potente del año: 504,6 millones de euros apostados en tres meses. Coincidió con la ventana alta de Primeira Liga (arranque de temporada, primeros grandes clásicos y campaña europea). La lectura estacional importa, porque los picos de volumen coinciden con las jornadas donde la liquidez se dispara y donde el margen del operador tiende a comprimirse ligeramente para captar apuestas.

El contexto humano viene después. Hay cerca de 4,9 millones de registros de jugadores al cierre de 2025, un 5% más que en 2024. Pero registro no es actividad: en el segundo trimestre de 2025 se contabilizaron 1.120.000 jugadores con al menos una apuesta online, un 6,5% menos que en el trimestre anterior. El perfil se reparte entre quienes solo apuestan a deportes (23,4%), quienes solo juegan a juegos de fortuna y azar (35%) y un núcleo mixto que combina ambas familias. Si uno extrapola esa proporción a los registros totales, llega a un universo de apostadores deportivos activos sorprendentemente similar al español, en un país con menos de una quinta parte de población. Es el indicador más elocuente de la densidad cultural de la apuesta en Portugal.

La dimensión fiscal cierra el panorama. El Estado portugués recaudó 353 millones de euros en 2025 por el Imposto Especial de Jogo Online, una cifra que sostiene buena parte de los programas de prevención y que explica por qué el gobierno portugués no se plantea seriamente relajar la regulación del sector: hacerlo le costaría dinero. En 2025 operaban 18 entidades con licencia SRIJ para apuestas online, una más que en 2024, tras la entrada de Bingosoft P.L.C. y la revocación de la licencia de GM Gaming. El mercado portugués es más pequeño que el español en operadores, pero con menos atomización y más estabilidad. Las cuotas medias tienden a ser más estables, y los movimientos bruscos de mercado, menos frecuentes.

Por qué el fútbol portugués pesa tanto en las apuestas

Hagamos una prueba mental rápida. Si le preguntas a un apostador español qué porcentaje del volumen apostado al fútbol en Portugal se dedica a la Primeira Liga, nueve de cada diez dirán que más del 50%. La respuesta real es 11,4% en el tercer trimestre de 2025. El fútbol pesa una barbaridad dentro de las apuestas portuguesas, pero está mucho más repartido entre competiciones internacionales de lo que sugiere la intuición.

El fútbol concentra el 75,6% del volumen de apuestas deportivas en Portugal, muy por encima del tenis (10,6%) y el baloncesto (9,6%). Dicho de otro modo: tres de cada cuatro euros apostados en Portugal van al balón. Pero dentro de ese enorme bloque futbolístico, la I Liga ocupa una cuota menor de la que cabría esperar. En el cuarto trimestre de 2024 la Primeira Liga recibió el 10,7% del volumen de apuestas al fútbol en Portugal, exactamente empatada con la UEFA Champions League (10,7%) y ligeramente por delante de la Premier League (10,1%). En el tercer trimestre de 2025 la I Liga subió al 11,4% y la Champions League bajó al 9,3%, pero la Premier League se mantuvo en un rango similar.

Ese reparto tiene dos lecturas interesantes. La primera: el apostador portugués mira su propia liga con la misma intensidad que la Champions y que la Premier. Ninguna competición tiene un dominio aplastante. La segunda: la Primeira Liga mueve menos dinero por partido que un clásico de Champions o que un derbi inglés, pero con 306 partidos de liga regular al año frente a los 13 de fase de grupos de la máxima competición europea, la acumulación termina siendo considerable.

La estimación del volumen medio por partido lo concreta. En la Primeira Liga se calcula un volumen medio de apuestas por partido de 899.000 euros en la I Liga y 282.000 en la II Liga. Ese dato ha sido el más citado en el sector durante 2025 porque permite dimensionar el mercado con un rasero comparable al de otras ligas. Por contexto, el volumen global de apuestas a la UEFA Champions League 2022/23 se estimó en torno a 225 millones de euros. Cuando se reparten entre los 125 partidos de la competición, salen casi 1,8 millones por encuentro: el doble que la media portuguesa. Dimensionalmente, el Porto–Benfica es un evento de primera magnitud en Portugal y un evento de segunda fila en el mapa europeo de apuestas. Todo eso es importante a la hora de calibrar expectativas de liquidez y margen.

¿Qué pasa con el apostador español? La Primeira Liga no tiene un desglose equivalente en los informes de la DGOJ, que no separan por competición específica dentro del fútbol. Pero una estimación razonable, cruzando el 42% de peso del fútbol español con la proporción aproximada de ligas minoritarias dentro del total, sitúa el volumen español apostado a la Liga Portugal en torno al 2–3% del GGR del fútbol. Es un producto pequeño, secundario, pero con aficionados específicos y con cuotas que suelen estar desatendidas por los gestores de cuotas de casas españolas, lo que genera oportunidades genuinas.

Comparativa España y Portugal lado a lado

Lo que sigue es el ejercicio que más veces me han pedido lectores durante los últimos dos años: poner frente a frente las cifras clave de ambos mercados, con la misma unidad de medida, para que se vean las diferencias reales y no las interpretadas.

MétricaEspaña (DGOJ) 2025Portugal (SRIJ) 2025
GGR apuestas online698,13 millones euros447 millones euros
Volumen total apuestasno desglosado público2.034,9 millones euros
Margen operativo estimado~18–20%22%
Jugadores activos apuestas1.568.197~1.120.000 (2T)
Peso del fútbol42% del GGR deportivo75,6% del deportivo
Recaudación fiscal sectorimpuesto GGR 20%353 millones euros Imposto Especial
Operadores con licencia apuestas44 activos18 entidades
Crecimiento interanual+25,82% apuestas convencionalesdesaceleración marcada

Esa tabla merece una lectura despacio, con tres conclusiones que son las que realmente marcan la diferencia para quien apuesta.

Primera: el margen operativo. Portugal trabaja con un 22%, España se mueve en torno al 18–20%. Esto no es un dato menor para el apostador: un margen menor significa cuotas algo más altas en la misma apuesta, si todo lo demás se mantiene constante. No siempre se mantiene, porque cada operador tiene su libro propio, pero como media del mercado es una diferencia perceptible. Apostar a la Primeira Liga desde una casa con licencia DGOJ suele ofrecer cuotas algo más ajustadas que desde una casa con licencia SRIJ en los partidos con mucho volumen. La excepción son los mercados poco líquidos, donde la atención editorial del operador portugués sobre su propia liga compensa el margen estructural.

Segunda: la concentración. España tiene 44 operadores de apuestas activos; Portugal tiene 18. Más operadores suelen implicar más competencia por usuario, lo que presiona el margen hacia abajo. Es parte del motivo por el que el margen español es más bajo, y es también la razón por la que un apostador español tiene más oportunidades de arbitraje comparando cuotas entre casas.

Tercera: la dependencia del fútbol. El 75,6% portugués frente al 42% español dibujan dos mercados con personalidades muy distintas. Portugal es un país mono-producto en términos de apuestas: si el fútbol baja, el sector baja. España está más diversificado, con un casino online enorme que equilibra los vaivenes de la temporada futbolística. Eso, para un apostador que solo mira fútbol, es neutro, pero explica por qué los operadores españoles invierten menos en profundidad de mercados de la Primeira Liga: para ellos no es estratégico.

La fiscalidad es la última línea del cuadro. España aplica un 20% sobre el GGR del operador, que este repercute indirectamente en cuotas y promociones. Portugal recauda 353 millones con el Imposto Especial, tasa sobre el volumen apostado con tramos progresivos. Dos modelos distintos con efectos distintos sobre la cuota final. El apostador español no paga impuestos por cuenta propia sobre la apuesta (sí sobre ganancias netas, que es otra cosa que tratamos al final del artículo).

Qué significa todo esto para el apostador que vive en España

Después de todos los números, llega el momento del sentido común. ¿Qué cambia realmente en tu cuenta de apuestas por el hecho de vivir en España y querer apostar a la Primeira Liga? La respuesta tiene tres capas, en este orden: dónde puedes apostar, cómo declaras las ganancias y qué expectativa razonable de margen te toca a ti en la operación.

La primera capa es jurídica y es la más clara. Desde España solo puedes apostar legalmente en operadores con licencia DGOJ. Las 18 entidades con licencia SRIJ en Portugal no están autorizadas a captar clientela residente en España, y al revés. Cualquier casa que aparezca sin licencia en ambos registros es un operador sin protección para el usuario, incluso aunque la página esté en español. El indicador más fiable no es el idioma, es el certificado de licencia que debe aparecer en el pie de página. Para un apostador español, eso reduce el campo a las 44 casas activas de apuestas en España, cada una con una cobertura distinta de la Primeira Liga.

La segunda capa es fiscal. En España las ganancias netas por apuestas se declaran en el IRPF como ganancia patrimonial. Eso significa que no importa si apuestas a la Liga Portuguesa, a la Premier o a LaLiga: la tributación es la misma y se calcula sobre la diferencia anual entre lo ganado y lo apostado en cada operador. Los operadores con licencia DGOJ informan automáticamente a Hacienda a partir de ciertos umbrales, y cualquier ganancia neta anual por encima de 1.600 euros suele recibir notificación indirecta. Esto lo trato en detalle en el gasto medio por apostador en España, donde el dato de 706 euros anuales marca una referencia útil.

La tercera capa es la de la rentabilidad esperada. En un mercado con margen del 18–20% (España), el apostador que juega mercados simples y populares (1X2 de favoritos en Primeira Liga) parte con una desventaja estructural que ronda el 7–9% por apuesta. Dicho en plata: de cada 100 euros jugados en ese tipo de mercados, estadísticamente pierdes entre 7 y 9 antes de que la suerte haga su trabajo. Para quedarse en verde hay que encontrar mercados con margen comprimido (fútbol de máximo volumen, momentos de mercado inestable antes del partido) o mercados con información asimétrica (segunda línea de la Primeira Liga, mercados alternativos de córners y tarjetas).

Eso último es el corazón del asunto. La Primeira Liga ofrece oportunidades para el apostador español precisamente porque los gestores de cuotas españoles la tratan como producto secundario. Los mercados alternativos suelen tener líneas menos trabajadas que en LaLiga, y eso abre huecos para quien hace su propio modelo con datos de Transfermarkt, FootyStats y el propio SRIJ. Es también el motivo por el que escribo sobre esta liga en concreto: no porque sea la más grande, sino porque es la que más recompensa al apostador informado dentro del ecosistema regulado español.

Preguntas frecuentes sobre el mercado ibérico de apuestas

¿Cuánto dinero mueve el mercado español de apuestas deportivas?

En 2025 el segmento de apuestas online en España generó 698,13 millones de euros de GGR, que representan el 41,05% del juego online regulado. Las apuestas convencionales crecieron un 25,82% interanual y los depósitos totales alcanzaron 4.322,46 millones. El volumen se concentra en 1.568.197 jugadores activos con un gasto medio anual de 706 euros.

¿Cuánto recauda el Estado portugués por el juego online?

Portugal recaudó 353 millones de euros en 2025 a través del Imposto Especial de Jogo Online. La cifra sostiene programas de prevención de ludopatía y marca la diferencia con el modelo español, que tributa sobre GGR del operador. El mercado portugués funcionó con un margen operativo del 22%, frente al 18–20% aproximado del español.

¿Qué peso tiene la Primeira Liga dentro del fútbol apostado en Portugal?

La I Liga portuguesa absorbió el 11,4% del volumen de apuestas al fútbol en Portugal en el tercer trimestre de 2025, mientras la Champions League ocupó el 9,3% y la Premier League se situó ligeramente por detrás. El fútbol en conjunto concentra el 75,6% de las apuestas deportivas portuguesas, por delante del tenis (10,6%) y el baloncesto (9,6%).

Lectura final para un apostador con memoria de cifras

La conclusión operativa de todo lo anterior cabe en tres ideas. La primera: España es un mercado más grande que Portugal en términos absolutos, pero menos dependiente del fútbol; Portugal es un mercado más pequeño, mucho más concentrado en fútbol, y donde la Primeira Liga compite en atención con la Champions y la Premier dentro del propio país. Esa asimetría reguladora se traduce en cuotas distintas entre operadores a ambos lados de la frontera.

La segunda: para un apostador español, la Primeira Liga es por tamaño un producto secundario, pero por oportunidad puede ser un producto principal. Los operadores españoles dedican menos recursos editoriales a profundizar las líneas de mercados alternativos de esta liga que a los de la Premier o LaLiga, y eso abre espacios donde un análisis propio con datos primarios rinde más que en competiciones saturadas por algoritmos de gestores profesionales.

La tercera: el SRIJ habla del fin del crecimiento rápido. «O crescimento do setor regulado de jogo online em Portugal desacelerou de forma significativa em 2025», en palabras del propio regulador. España todavía crece a doble dígito, con proyecciones que apuntan a 34.000 millones de euros de volumen en 2033 y un CAGR superior al 8%. Los dos mercados caminan hacia modelos más maduros y con mayor peso regulatorio, lo que para el apostador disciplinado significa más estabilidad de cuotas y menos promociones agresivas. Apostar a la Liga Portuguesa con cabeza en 2026 requiere entender ese doble contexto, y a partir de ahí, aprovechar la rendija que queda entre la atención del operador y la ignorancia del competidor. Para profundizar en el mapa completo de la competición, su formato, sus favoritos y sus mercados principales, puedes seguir con la guía del apostador español a la Liga Portuguesa, donde se integran todos estos datos con el análisis deportivo de la temporada en curso.

Creado por la redacción de «Apuestas Liga Portuguesa».

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